Ya resuelvo mis melancolías, poco tiempo que me queda para descifrar la que era mi agonía, llegaste justo para devolverme mi alegría, y para hacerme entender que mi poesía no es solo vaga, le sobra el sentimiento, esas emociones que me salen desde adentro, las que me quitan el sueño y me sacan las canas que no tengo, risas y la buena vibra, que mi excusa para la taquicardia son los aires que siento se me meten arriba y las cosas que tienen que ver con vos y con besarte, que ese vació punzante que siento en la boca del estomago es solo de saber que tendré que extrañarte, que aunque se me hace extraño el hecho de que voy a tener que extrañarte a pesar que ya te he extrañado mucho tiempo antes, no hace el hecho de no tener que extrañarte ahora menos extraño. pero es un extraño bueno y me da nostalgia ahora imaginar lo raro que va a ser tener que volver a extrañarte, se que voy a extrañar tocarte y tenerte para mirarte, que raro es que me gustas sabiendo lo ajeno que eres a mis ideas, a mis pensamientos a mi perspectiva y mi raro punto de vista sobre la vida, porque aunque veo el mundo, de flores de colores, de letras, de cigarrillos y de canciones, se que lo veo muy distinto a ti pero es que se me hace demasiado irresistible tu inocencia, la manera en que andas y tu presencia, se me hace demasiado perfecta tu espalda, tus piernas, el movimiento de tus caderas tu respiración agitada, el mordisqueo de tus labios y las frases precisas que dices que salen, que te estas colando por debajo de mi piel haciendo que me encantes tu y tu querer. Pero si hay que extrañarte para tenerte, creo que puedo soportarlo.